lunes, 15 de noviembre de 2010

El consumo de perro en el mundo



Para muchos perros la pesadilla de ser considerados como comida comenzará en los camiones donde son transportados por carretera. Este viaje a menudo durará varios días a lo largo de los cuales no tendrán acceso a alimentos. Sólo se les proporcionará agua mediante mangueras y únicamente para prevenir la deshidratación y la muerte.

Para el viaje se les introduce en jaulas abarrotadas apiladas unas encima de otras hasta cinco alturas.

Al llegar a los mercados el transportista comienza a arrojar al suelo las jaulas de la parte superior. Esto produce roturas de miembros y contusiones a los aterrorizados perros.

Una vez en el suelo se utilizan tenazas metálicas para agarrarles por el cuello. Estando ya sujetos, los comerciantes pueden o arrojarles dentro de jaulas más grandes para ser pesados y vendidos de inmediato o descargarles en los “corrales”.

Una vez en el suelo los temblorosos animales orinan y defecan y, literalmente, caen en los recipientes de agua en el centro de los corrales para saciar una sed de días.

Pero para ellos la pesadilla no ha hecho más que comenzar. Los compradores pasan a su lado para seleccionarles. Entonces son agarrados de nuevo por las tenazas de metal. Tras esto son golpeados brutalmente en el hocico con un instrumento parecido a un bate de béisbol, ante la mirada aterrorizada de sus compañeros de destino. El objetivo es dejarles inconscientes.

Trágicamente para ellos la inconsciencia a menudo no dura lo suficiente y despiertan en cuestión de segundos intentando ponerse en pie, arrastrándose entre la sangre y chocando con otros perros también caídos.

Llegados a este punto los perros aúllan desesperadamente entre dolor y confusión. De sus bocas y hocicos se escapa la sangre y las mucosas, mientras son golpeados una y otra vez.

El motivo de este horrible procedimiento es la creencia de que el rápido latido del corazón de los animales aterrorizados hace que, cuando finalmente son asesinados la sangre chorree más rápidamente. Se cree que esto mejora después el sabor de la carne al haber producido el animal adrenalina ante el terror que siente.

Otros métodos de matanza son desde el apuñalamiento en el cuello o en la ingle para dejarles desangrarse, o colgados hasta la asfixia, o electrocutados o arrojados vivos en cubas de agua hirviendo.

De la limitada información existente la organización de defensa de los animales Animal People estima que en Asia se asesinan entre 13 y 16 millones de perros y 4 millones de gatos anualmente. Todos ellos para consumo humano.

“Si los animales van a ser comidos, deben ser criados y matados humanitariamente".

3 comentarios:

Anónimo dijo...

Lo hacen por tradición, o lo hacen por negocio?

Anónimo dijo...

Yo creo que todo es un triste negocio mayormente aunque habrá algunas excepciones

Anónimo dijo...

Hijos de su p*tamadre.